El desafío de la sostenibilidad exige una nueva conciencia por parte
de las empresas. Desde hace tiempo, no todo vale para ganar dinero, e
incluso hay casos de empresas, que aunque cumplen, rigorosamente, la
legislación vigente, se ven castigadas por conductas que algunos
consideran pocos solidarias, sean de carácter social o
medioambiental.Esta nueva conciencia, que está aflorando en algunas
empresas, otorga a las mismas el calificativo de “socialmente
responsables”.
La empresa socialmente responsable es aquella que tiene como fin crear y maximizar el valor para sus grupos de interés mediante un comportamiento ético, tratando de generar valor social y medioambiental además del económico.
Las empresas responsables no solo definen su misión, visión y valores en el marco de un plan estratégico, sino que también integran de manera transversal buenas prácticas de RSE y sostenibilidad en su forma de hacer negocio.
Para conseguir esto, una organización tiene que ser accountable con sus grupos de interés.
Los términos Accountable y accountability no tienen una traducción exacta al español por lo que con frecuencia se utilizan directamente en inglés. En el contexto de la RSE, estos términos ingleses se pueden traducir como “la rendición de cuentas y la asunción de responsabilidad de las organizaciones por sus actos e impactos” frente a todos sus grupos de interés. Se exige pues, que una empresa responda, no solo a los intereses de sus accionistas, sino a las expectativas de diferentes grupos de interés, incluyendo a los accionistas pero sin exclusividad y con carácter equilibrado. Accountability, la rendición de cuentas, constituye, por lo tanto, la base de la RSE y la sostenibilidad, especialmente de las responsabilidades de una organización derivadas de sus actos con respecto a sus grupos de interés.
AccountAbility, The Institute for Social and Ethical AccountAbility, fundada en 1995, ha desarrollado un serie de normas internacionales, entre las cuales la Norma de Principios de AccountAbility AA1000APS (2008) fija las premisas básicas para que cualquier organización pueda ser accountable con respecto a sus grupos de interés.
El propósito de esta norma es proporcionar a las organizaciones un conjunto de principios reconocidos internacionalmente, para enmarcar y estructurar la forma en la que éstas entienden, gobiernan, administran, implementan, evalúan y comunican su accountability. En este contexto la norma aclara que: “Accountability es el reconocimiento, asunción de responsabilidad y actitud transparente sobre los impactos de las políticas, decisiones, acciones, productos y desempeño asociado a una organización.
Esto obliga a las organizaciones a implicar a los grupos de interés para identificar, comprender y responder a los temas y preocupaciones referentes a la sostenibilidad. Asimismo, obliga a informar, explicar y dar respuesta a los grupos de interés acerca de las decisiones, las acciones y el desempeño. Incluye el modo en el que una organización gobierna, formula su estrategia y gestiona su desempeño.”
La norma internacional “Norma de Principios de AccountAbility AA1000APS (2008)” establece tres principios:
La Inclusividad es el punto de partida para determinar la relevancia. El proceso de relevancia determina los temas que son más relevantes y significativos para la organización y sus grupos de interés. Por otro lado, la Capacidad de Respuesta se refiere a las decisiones, acciones y desempeño relacionado con aquellos asuntos relevantes.
Las empresas sostenibles ponen en el centro de su negocio la aplicación de buenas prácticas de RSE y Sostenibilidad, integrando éstas en su actividad empresarial.
Código ético o de conducta
Hay empresas que desarrollan, de forma voluntaria, un código ético o de conducta para manifestar sus valores y dar ejemplo, en la relación con sus grupos de interés. Estos códigos cobran especial relevancia cuando, por ejemplo, una empresa intenta transmitir sus valores a sus proveedores para que ellos también los asuman. No obstante, un código ético o de conducta solo es una carta de intenciones, que de poco servirán, si la empresa no implementa políticas y procedimientos para asegurar su cumplimiento.
El código ético o de conducta de una empresa, es un documento público que recoge los objetivos, los valores y los principios de actuación de una organización respecto a sus grupos de interés, y que presiden la política de la empresa, con el objetivo de:
Una vez implantado el código, es necesario formalizar mecanismos que permitan a las organizaciones validar hasta qué punto el código se está cumpliendo, y disponer de las vías necesarias para llevar a cabo las acciones que correspondan en caso de incumplimiento. Es habitual disponer de un buzón de correo específico que permita comunicar a cualquier parte interesada, tanto interna como externa, los posibles incumplimientos del código de conducta que se produzcan.
La empresa socialmente responsable es aquella que tiene como fin crear y maximizar el valor para sus grupos de interés mediante un comportamiento ético, tratando de generar valor social y medioambiental además del económico.
Las empresas responsables no solo definen su misión, visión y valores en el marco de un plan estratégico, sino que también integran de manera transversal buenas prácticas de RSE y sostenibilidad en su forma de hacer negocio.
Para conseguir esto, una organización tiene que ser accountable con sus grupos de interés.
Los términos Accountable y accountability no tienen una traducción exacta al español por lo que con frecuencia se utilizan directamente en inglés. En el contexto de la RSE, estos términos ingleses se pueden traducir como “la rendición de cuentas y la asunción de responsabilidad de las organizaciones por sus actos e impactos” frente a todos sus grupos de interés. Se exige pues, que una empresa responda, no solo a los intereses de sus accionistas, sino a las expectativas de diferentes grupos de interés, incluyendo a los accionistas pero sin exclusividad y con carácter equilibrado. Accountability, la rendición de cuentas, constituye, por lo tanto, la base de la RSE y la sostenibilidad, especialmente de las responsabilidades de una organización derivadas de sus actos con respecto a sus grupos de interés.
AccountAbility, The Institute for Social and Ethical AccountAbility, fundada en 1995, ha desarrollado un serie de normas internacionales, entre las cuales la Norma de Principios de AccountAbility AA1000APS (2008) fija las premisas básicas para que cualquier organización pueda ser accountable con respecto a sus grupos de interés.
El propósito de esta norma es proporcionar a las organizaciones un conjunto de principios reconocidos internacionalmente, para enmarcar y estructurar la forma en la que éstas entienden, gobiernan, administran, implementan, evalúan y comunican su accountability. En este contexto la norma aclara que: “Accountability es el reconocimiento, asunción de responsabilidad y actitud transparente sobre los impactos de las políticas, decisiones, acciones, productos y desempeño asociado a una organización.
Esto obliga a las organizaciones a implicar a los grupos de interés para identificar, comprender y responder a los temas y preocupaciones referentes a la sostenibilidad. Asimismo, obliga a informar, explicar y dar respuesta a los grupos de interés acerca de las decisiones, las acciones y el desempeño. Incluye el modo en el que una organización gobierna, formula su estrategia y gestiona su desempeño.”
La norma internacional “Norma de Principios de AccountAbility AA1000APS (2008)” establece tres principios:
- El Principio Básico de Inclusividad
- El Principio de Relevancia
- El Principio de Capacidad de Respuesta
La Inclusividad es el punto de partida para determinar la relevancia. El proceso de relevancia determina los temas que son más relevantes y significativos para la organización y sus grupos de interés. Por otro lado, la Capacidad de Respuesta se refiere a las decisiones, acciones y desempeño relacionado con aquellos asuntos relevantes.
Las empresas sostenibles ponen en el centro de su negocio la aplicación de buenas prácticas de RSE y Sostenibilidad, integrando éstas en su actividad empresarial.
Código ético o de conducta
Hay empresas que desarrollan, de forma voluntaria, un código ético o de conducta para manifestar sus valores y dar ejemplo, en la relación con sus grupos de interés. Estos códigos cobran especial relevancia cuando, por ejemplo, una empresa intenta transmitir sus valores a sus proveedores para que ellos también los asuman. No obstante, un código ético o de conducta solo es una carta de intenciones, que de poco servirán, si la empresa no implementa políticas y procedimientos para asegurar su cumplimiento.
El código ético o de conducta de una empresa, es un documento público que recoge los objetivos, los valores y los principios de actuación de una organización respecto a sus grupos de interés, y que presiden la política de la empresa, con el objetivo de:
- Expresar explícitamente la cultura de la empresa y la función social que ésta desea cumplir, reflejando la meta que la empresa pretende alcanzar.
- Establecer un marco de referencia común para todas las partes implicadas en la labor empresarial.
- Establecer los mecanismos de resolución de conflictos en el seno de la propia empresa.
- Ser la carta de presentación de la empresa, tanto interna, como externamente, estableciendo un elemento diferenciador con el resto de empresas de la competencia.
- Crear una marca de garantía en responsabilidad social.
Una vez implantado el código, es necesario formalizar mecanismos que permitan a las organizaciones validar hasta qué punto el código se está cumpliendo, y disponer de las vías necesarias para llevar a cabo las acciones que correspondan en caso de incumplimiento. Es habitual disponer de un buzón de correo específico que permita comunicar a cualquier parte interesada, tanto interna como externa, los posibles incumplimientos del código de conducta que se produzcan.
Fuente:
http://www.eoi.es/wiki/index.php/%C3%89tica_de_los_negocios,_valores_y_principios_en_Responsabilidad_Social_y_Sostenibilidad_Empresarial
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